Por qué un viaje a las Islas Cíes se queda grabado para siempre

Al desembarcar en las Islas Cíes junto a la espectacular Playa de Rodas, te invadirá una sensación de plenitud que te acompañará durante toda la visita y recordarás toda tu vida.
En este artículo queremos explicarte detenidamente por qué visitar las es una experiencia inolvidable en Galicia. Y también informarte de que puedes hacer tu viaje a las Islas Cíes con nosotros, reservando tu billete en mardeons.com durante todo el año, para vivir experiencias diferentes: un viaje por tu cuenta, una visita guiada, un viaje de grupo… En Mar de Ons te aconsejaremos y guiaremos para llevarte recuerdos de las Cíes que serán para siempre.
La experiencia empieza cuando embarcas con Mar de Ons
El propio viaje, que tiene su inicio desde (Vigo, Cangas, Baiona, Sanxenxo y Portonovo), también forma parte de esta increíble experiencia. Las vistas son preciosas tanto a la ida como a la vuelta, incluso a veces pudiendo ver delfines y orcas.
Antes de reservar tu viaje a las Islas Cíes con nosotros, solicita para conocer este espacio protegido si vas en Semana Santa o entre el 15 de mayo y el 15 de septiembre. Fuera de esta época, nosotros tramitaremos este permiso por ti.
Confía en nuestra naviera para visitar las Islas Cíes sin contratiempos y con todas las facilidades. Volverás con un montón de buenos recuerdos y las pilas renovadas.
Cíes, un lugar que se guarda en la memoria
Los recuerdos o souvenirs que te traerás de las Cíes serán sensaciones. La sensación de sorpresa al ver el color turquesa de las aguas de la , la sensación de alivio que consigue la brisa atlántica en días de mucho calor y la completa desconexión en la naturaleza cuando todo el ruido desaparece y solo escuchas el mar y el sonido de las aves. Todo esto se quedará grabado en tu memoria.
La primera impresión desde nuestros barcos
Impacto visual al acercarse
Además de sensaciones, te llevarás muy buenas fotografías del Prueba a tomar algunas en nuestro barco según nos acerquemos a este archipiélago, porque desde el mar tendrás una perspectiva única. Verás el perfil escarpado del Monte Faro, la suavidad de las dunas de Rodas y, también, ese verde atlántico tan característico que lo inunda todo.
Expectativa vs. realidad: la belleza supera cualquier imagen
De todas formas, te aseguramos que el paisaje de las Islas Cíes es incluso mejor de lo que parece en las fotos y gana mucho una vez estás ahí.
Formado por la Isla Norte o Monteagudo, la Isla del Medio o del Faro y la Isla Sur o de San Martiño (aunque esta última no es posible visitarla) Cíes es un archipiélago de contrastes que supera cualquier expectativa. La cara oriental, donde está la Playa de Rodas, es tranquila y serena; la cara occidental es más abrupta y está repleta de acantilados que podrás ver desde distintos miradores.
Rodas: una playa que parece de otro planeta
Arena blanca y agua turquesa
Aunque puedes elegir entre donde pasear o tomar el sol, hay una especialmente famosa: la Playa de Rodas, que funciona como un puente natural entre las islas Monteagudo y Faro.
Esta playa destaca por su arena blanca y fina, por su longitud (1,2 km) y por sus Este llamativo color se debe a la combinación de microalgas verdosas con el cuarzo, un mineral presente en la arena.
El contraste entre mar abierto y lago interior
La Playa de Rodas también destaca por el entorno que la rodea, ya que está protegida por un precioso paisaje dunar y un denso bosque de pinos. Además, en sus márgenes está el Lago dos Nenos, una laguna de agua salada con un elevado valor biológico que sirve como y de aves en busca de alimento.
Declarada la ‘mejor playa del mundo’ por The Guardian
Por todo lo anterior, el diario británico The Guardian la nombró “mejor playa del mundo” en el año 2007, un reconocimiento al que siguieron otros como ser considerada la ‘mejor playa del país’ en una encuesta elaborada en 2017 por Antena 3. Además, el arenal tiene Bandera Azul por la calidad del agua y por su estado de conservación. Quien conoce Rodas, siempre repite.
Caminar entre acantilados, faros y miradores
Senderos que activan cuerpo y mente
Haciendo una o varias de sus rutas de senderismo también volverás con inmejorables recuerdos de las Cíes. Hay para explorar el paisaje de las islas con distinta pendiente y longitud.
La recompensa visual: vistas que te reconcilian con el mundo
Cada ruta sirve para conocer una parte de las islas y te llevará por diferentes puntos de interés. Todas tienen algo en común y es que cuentan con miradores privilegiados.
La Ruta del Faro de Cíes (de 7 km ida y vuelta) es la más desafiante por su pendiente y camino serpenteante, pero te garantizamos que es una de las experiencias inolvidables en Galicia que más hondo calan. La panorámica del océano desde arriba es impresionante.
Haciendo la Ruta del Faro da Porta (de 5,2 km ida y vuelta) tendrás vistas increíbles en todo momento porque es la senda que transcurre más cerca del mar. La recompensa final son las vistas al canal que separa las islas de Faro y San Martiño.
La Ruta del Faro do Peito (de 5 km ida y vuelta), en la Isla Norte o Monteagudo, es la más adecuada para experimentar una desconexión en la naturaleza total porque está poco transitada y repleta de vegetación. Desde los acantilados de Monteagudo, las vistas a la Costa da Vela y al archipiélago de Ons son un espectáculo.
La Ruta do Alto do Príncipe (3,4 km ida y vuelta), también en la Isla Norte, es la más accesible. Al llegar al balcón del Alto do Príncipe te encontrarás con una formación rocosa peculiar, la Silla de la Reina, y con una perspectiva estupenda del Lago dos Nenos y de toda la Isla del Faro.
El atardecer desde el Alto do Príncipe o el Faro de Cíes
Para vivir uno de esos momentos que son un regalo, nuestro consejo es que disfrutes de o desde el Faro de Cíes si tienes oportunidad. Ese cielo de colores sobre el Atlántico nunca se olvida.
El tiempo se detiene: no hay prisas y no hay estrés
Volver a los ritmos naturales
Si aún te preguntas por qué visitar las Islas Cíes, te diremos que, aparte de por su belleza y por ser el rincón más especial de las Rías Baixas, deberías visitarlas porque, en este archipiélago, la vida va a otro ritmo. Silencia tu móvil, lleva un calzado cómodo y limítate a existir sin más objetivo que el de complacerte: con una buena ruta, con un baño, observando a las aves volar…
La experiencia de estar presente: comer lento, andar, respirar
Las Islas Cíes invitan a experimentar sin prisa, saboreando cada detalle. Camina centrándote solo en el paisaje, come con calma en cualquiera de sus áreas de descanso (en Rodas, en Monteagudo o en la Playa de A Nosa Señora) y recarga tu batería con aire puro.
Espacio para reconectar con uno mismo
Ya verás que un paseo por Cíes sirve para dejar la mente en blanco y reconciliarse con el mundo y con uno mismo. Es muy común abandonar las islas sintiéndose relajado y con más energía.
El impacto invisible: lo que se queda dentro
Porque en Cíes, más que hacer turismo, vivirás una aventura natural, sin artificios y única. Regresarás con imágenes que permanecen en la retina como la puesta de sol en el Alto do Príncipe; con olores que recordarás como el de la salitre; y con sonidos a los que querrás volver con frecuencia como el del viento moviendo los pinos, el de las olas o el de las aves sobrevolando los acantilados.