Siglo XX

En este siglo se produce una importante expansión geográfica, con la anexión de los municipios adyacentes de Bouzas y Lavadores, lo que representa un aumento de población significativo. Durante décadas, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo, el Puerto de Vigo se convierte en puerta de salida de cientos de miles de gallegos que se embarcan rumbo a América, por aquel entonces una tierra de oportunidades.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las buenas relaciones del régimen franquista con el Tercer Reich, permitieron que el Puerto de Vigo sirviera como base de abastecimiento de combustible y alimentos para numerosos buques y submarinos de la Kriegsmarine; además en la zona de Rande, diversos buques mercantes fondearon para realizar cargas de Wolframio.

En la década de 1940, se traza la Gran Vía y, a partir de la década siguiente, se crearon barrios residenciales como el de Coia. La creciente oferta laboral produjo el llamado éxodo rural, pues atrajo numerosa población de zonas rurales que se establecieron en barrios hoy tan poblados como Teis.

Entre 1960 y 1970, se consolidan grandes industrias en la ciudad, como la fábrica de cerámica Empresas Álvarez; los astilleros Hijos de J. Barreras, Vulcano y el ya desaparecido de Ascón; Citroën y todo el entramado de la industria auxiliar del automóvil; y la no menos importante industria de la pesca congelada, liderada por Pescanova.

A finales de siglo, la crisis del sector naval afectó negativamente a la ciudad, aumentando los conflictos sociales y destruyendo parte del tejido industrial tradicional, vinculado al mar. Sin embargo, desde finales de los 80 se produjo una recuperación económica que fortaleció la ciudad, convirtiéndose en una moderna e importante zona industrializada y de servicios, tendencia que se prolonga hasta la actualidad.

Actualmente, nuestro Puerto es uno de los más importantes del mundo en pesca, base de una flota que opera en todos los mares, con espacio para trasatlánticos, yates y astilleros.

Vigo es la ciudad más habitada de Galicia con 297.241 habitantes y se caracteriza por ser una urbe cosmopolita como pocas, de espíritu emprendedor, con una gran vida social, en la que surgen a menudo nuevas tendencias de renovación cultural y social que se extienden luego a toda Galicia.