Edad Moderna

Durante esta época, las Islas Cíes fueron utilizadas como caladero o refugio para barcos extranjeros. Estas nuevas invasiones de turcos, tunecinos e ingleses respetaron en gran medida a los isleños, salvo en el caso del famoso pirata Francis Drake que se ensañó con la Ría de Vigo y asoló la Cíes.

En el año 1702, se produjo en esta Ría la famosa Batalla de Rande entre las escuadras franco-española y anglo-holandesa que, tras la victoria de ésta última, dejó leyendas sobre tesoros encerrados en los navíos españoles hundidos en las aguas de estas islas.

Por todo ello, este archipiélago fue objeto de varios planes de fortificación en el siglo XIX. En concreto, en el año 1810, se construyó un almacén de artillería, en el antiguo Monasterio de San Estevo, y un Cuartel de Carabineros del Reino y una cárcel, próximos a la playa de Nosa Señora. Estas instalaciones proporcionaron una mayor confianza que promovió la repoblación y la instalación de nuevas actividades.