Isla de cuento y leyenda

La guinda final a este viaje por la historia de la Ría de Vigo la pone una visita a pie por la legendaria Isla de San Simón en la que descubrir todos los secretos que esconde esta enigmática isla y los diferentes usos que se le dieron a lo largo de la historia. Tras el acondicionamiento de sus jardines y la restauración de sus edificios, la isla, conocida como la Isla del Pensamiento, sigue siendo un lugar de gran belleza que ofrece una panorámica de la Ría de Vigo única, con las Islas Cíes al fondo.

Declarada como Bien de Interés Cultural (BIC), Zona de Especial Protección de los Valores Naturales (ZEPVN) e integrada dentro de la Red Natura 2000, se trata de una isla de cuento, rodeada de historias y leyendas.

Aunque estuvo habitada desde la Prehistoria hasta la ocupación romana de la Península Ibérica, fueron los caballeros templarios quienes la rescataron del mapa, con la fundación de un monasterio en el siglo XII, que luego pasó a la orden de los franciscanos. Siglos después, la isla pasó a manos de Isabel la Católica.

El famoso pirata y corsario Francis Drake saqueó la Isla de San Simón a finales del siglo XVI. Este fue, sin lugar a duda, uno de los acontecimientos históricos más relevantes sucedidos en el islote. Asimismo, su ensenada fue escenario de la Batalla Naval de Rande, una historia de tesoros ocultos bajo sus aguas que marcó la historia de este fantástico lugar.

Posteriormente, la isla cayó en el olvido hasta que se convirtió en un lazareto y centro de cuarentena, desde 1842 hasta 1927. Se trataba de un espacio aislado y alejado de la población en el cual se podían pasar periodos de 40 días en épocas de enfermedades contagiosas como la Lepra y el Cólera.

Ya en época de contienda, durante la Guerra Civil española, la Isla de San Simón se utilizó como campo de concentración para presos políticos. Entre los años 1936 y 1943, más de 6.000 presos pasaron por allí.

Posteriormente, en el año 1955, se convirtió en el Hogar Méndez Núñez, un orfanato masculino para huérfanos de marineros o de familias con pocos recursos.

En su última etapa, en memoria del recuerdo, se adecuó la isla como espacio protegido, con la regeneración de jardines y árboles. También se le ha dotado de un centro cultural con auditorio y biblioteca. En la actualidad se la conoce como la Isla del Pensamiento, un espacio donde se fomenta la cultura, con la intención de atraer a pensadores de relevancia internacional, y donde se organizan congresos y seminarios de ciencia e investigación, campamentos o conciertos, como el famoso Concierto de Sin Sal, entre otros.