Mercadillo medieval

Durante los dos días de celebración, los visitantes encontrarán un gran mercadillo medieval con productos gastronómicos y artesanales típicos de la época, animado con un tropel de bufones, truhanes, mendigos,  trovadores y otros personajes variopintos que infunden a este evento el característico bullicio medieval que hace que cada año sea visitado por decenas de miles de personas de todos los puntos de la Península.

El sábado por la mañana se escuchan los cañones que anuncian el comienzo de la Arribada y a partir de esa hora los artesanos y mercaderes ocupan sus puestos. A través de la megafonía, camuflada por todo el casco antiguo, un variado repertorio de música medieval ambienta las calles durante toda la celebración.

Por las calles se tocan romanceros y salen malabares y zancudos a entretener y alegrar a la concurrencia. Hechiceras y magos intentan embelesar a los visitantes con sus encantos y hechizos.

En diversas zonas del Casco Antiguo de Baiona  pueden encontrarse talleres para infanzones de heráldica, cerámica, escritura gótica o soplado de vidrio. Mientras que en la Plaza del Ayuntamiento hay talleres de artesanos como ferreiros, cesteiros, oleiros, cabaqueiros, canteiros o zoqueiros, entre otros.