En la cara de la Isla que mira a la Ría de Pontevedra, los caminos parten del muelle, en cuyo
entorno se ubica el barrio de “Curro”, uno de los ocho que tiene el pueblo de Ons. A
unos metros se encuentra la playa “Area dos Cans”. Se puede optar por subir al faro, el
más grande de los que se ubican en el Parque Nacional, en cuyo ascenso se ubican casas de los
habitantes que tradicionalmente vivían de la pesca del pulpo (el invertebrado más inteligente y uno
de los productos gastronómicos más consumidos en toda Galicia), y también del marisco hasta que a
mediados de la década de los setenta se empezaron a despoblar.
Además se puede caminar hacia los extremos Sur y Norte de la Isla (la más extensa de las del Parque
Nacional), hacia el Norte podemos situarnos en la preciosa playa nudista de Melide, y hacia el Sur,
se puede llegar al impresionante “Burato do Inferno”, una cueva o gruta marina cargada
de leyendas como todo en esta mágica isla. En esta “furna” con forma de pozo se escucha
el ruido del mar en las entrañas de la tierra, aunque uno no debe acercarse a escuchar dentro de la
valla del profundo agujero.